jueves, 27 de marzo de 2014

Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos




De tus pequeños brazos quiero hacer florecer caricias. Que las yemas de tus dedos sean botones florales de inapreciable tersura. Que se abran tus manos buscando la luz de primavera y que esta arrope otoños e inviernos cuando lleguen. Quiero que el suave sol sea potente en tus venas, y haga brotar el más dulce color en todo lo que toques. Que lo que hagas se impregne del aroma de una miel aún no destilada.










Ni un beso debe despegarse de tus ramas, extensiones de piel que abarcan tantos abrazos. Quiero que, mientras miras hacia el claro cielo azul en el que vuelan las elegantes golondrinas de tus ojos sonriendo, tus ágiles pies estén firmes en la tierra, corriendo tus raíces hacia el infinito que no se ve. Bebe con tus pasos la savia que mana de la tierra roja y déjate vivir en la primavera en la que habita tu corazón.







Las palabras: Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos, son de Pablo Neruda.


viernes, 28 de febrero de 2014

Tubería rota

 

El agua se derrama, sola bajo la tierra. La oscuridad la confunde, y no le llega el frío.
Se ha extraviado en busca del mar. Va ciega entre los terrones que a su paso se deshacen en reverencias dulces.




miércoles, 12 de febrero de 2014

El trueno preciso





                                                                                                         


En el momento preciso, la palabra como un disparo marcó el cambio para después desaparecer con el leve eco de los pasos.

El día se deslizaba lamiendo los segundos, igual que el río; el aire sonaba a cristal líquido entre los gestos de alegría.

La palabra tronó e hizo retumbar el vidrio, en el que aún centelleaban las sonrisas; salvoconducto infame hacia un lugar sin brillo.

En este preciso momento cambiamos de mundo, se partió el frágil puente de luz y nos quedamos sin brisa, en el desierto.







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viernes, 7 de febrero de 2014

La voz baja



Cuesta más hablar en voz baja. Los susurros no son sencillos: un bisbiseo se arrastra en el aire, serpentea en él como las culebras en el río. Se alejan rápidos, rápidos…Si no se capturan en el momento se escurren por el surco invisible que han perfilado sus ondas escuetas.
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Es igual en la música y en las palabras. Fuegos artificiales se desprenden de las sílabas y de los sonidos, de sus silencios.
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Una flauta suena en sotto voce. El intérprete luce la frente perlada y a su mirada se asoman los poros oscuros del big bang cercano. Le impone manipular el barroco a ras del suspiro. Es más difícil.
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En el cielo se cometen estruendos. Sin embargo, los colores más bellos pertenecen a la luz, muda y blanca.
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viernes, 24 de enero de 2014

El viejo



Un viejo, más tortuga que hombre, pasea despacio entre los bancos del andén. De los viajeros busca cualquier cosa, una limosna no de dinero que le llene el tiempo. Es un árbol sin raíces, un lapicero sin mina; ya no ama.

En otra época su cuerpo estuvo poblado de guindas. Bocados rojos de amor le rodaron por las venas en un atardecer de otoño. Con sus ojos retó a la estrella más cercana, y a menudo la noche le cubrió de rocío.

Hoy es transparente: se le han apagado las luces en un derroche de negro. El silencio le ahueca, en su alma no quedan más que jirones de lana entumecida. Los demás solo perciben a su paso un aire turbio, apenas soplo.



 
“Todos poseen un límite: cada
Uno tiene un matiz de daño muy distinto…”

Del poema “Asilo de ancianos”, de W.H. Auden


viernes, 10 de enero de 2014

Enero



A ras del suelo un espeso aliento empaña el espacio cristalino. Huele a humo y el fuego es el rubí del tesoro perdido.


La primavera está inmersa en el frío, bañada en cristales. En Enero, la primavera es un vuelo del alma que aún no sabe bien lo que es el tiempo.



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Camafeos

Al detenerme en sus ojos, al asomarme dentro, aprecio un ágata rosada que no está fría . Descansa leve sobre terciopelo rojo cuando me tiene cerca.

En sus ojos guarda el más delicado misterio; lleva engarzados en ellos lágrimas y suspiros, anhelo . Su mirada se pasea por las calles del tiempo .

Mi corazón es el coral donde se incrusta esta imagen.