Mostrando entradas con la etiqueta colores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colores. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de julio de 2014

Colores

I

Todos los días, un perseverante padre se zambulle en el mar con su hijo inválido en brazos. 

Cojo el tren; mientras, pasa despacio un mercancías con los vagones pintados que circula ajeno a la estación .

Un baño de kilómetros me cubre por dentro, y mis ojos absorben el dorado pajizo de las siembras latentes.


II

El hombre toma en brazos a su delgado e inmóvil hijo y le sumerge en el agua verde; su sonrisa es el brillo titilante de esa esmeralda engarzada en la tierra.

Lo que yo veo es polvo, espuma seca levantada del terreno por las cosechadoras amarillas, fuertes como escarabajos.

Es plano el mar del que ahora hablo, como lo son estas llanuras, como lo es el cielo. Los colores, ya digo, son sencillos. Verde, amarillo y azul, hoy pálido. 


III

En el mar, donde el padre hace feliz a su hijo cada mañana, hay un barco hundido.

En la llanura, donde sudan los hombres, hay viñedos y pinos exultantes, borrachos de agua.


En el cielo, las nubes enmarañadas velan la luz de este día en el que espero reconfortar mi corazón como el muchacho mecido en el mar por el afán de su padre.

viernes, 7 de febrero de 2014

La voz baja



Cuesta más hablar en voz baja. Los susurros no son sencillos: un bisbiseo se arrastra en el aire, serpentea en él como las culebras en el río. Se alejan rápidos, rápidos…Si no se capturan en el momento se escurren por el surco invisible que han perfilado sus ondas escuetas.
4
Es igual en la música y en las palabras. Fuegos artificiales se desprenden de las sílabas y de los sonidos, de sus silencios.
2
Una flauta suena en sotto voce. El intérprete luce la frente perlada y a su mirada se asoman los poros oscuros del big bang cercano. Le impone manipular el barroco a ras del suspiro. Es más difícil.
4
En el cielo se cometen estruendos. Sin embargo, los colores más bellos pertenecen a la luz, muda y blanca.
2


………………………………



domingo, 21 de julio de 2013

Nochevieja en Roma

Era invierno y el frío levantaba de las luces sus colores. La fiesta inundó por un rato la escalera regia.

Las personas, como trazos azules, rojos, blancos o  amarillos, se mecían entre grandes y pequeñas en brazos de la distancia.




La iglesia coronaba la estampa con las perlas de sus focos y la aureola de sus cúpulas, a la manera de las diademas imperiales. En el otro extremo, al final de la gran lengua, como palabra escapada, la fuente no se cansó de manar agua encendida.