lunes, 2 de septiembre de 2013
lunes, 26 de agosto de 2013
Orión
Me
traes la magia de un sueño antiguo.
Me
levantas tus pestañas
justo hasta la altura
donde
yo tengo puesto lo esperado.
y no te escindo de mí,
como no puede hacerlo Orión
con sus estrellas.
miércoles, 7 de agosto de 2013
Calor
Calor. Fiebre húmeda que avanza igual que
el agua en el fondo del mar. El ventilador remueve esta atmósfera gelatinosa y con
ella compone oleadas sobre la superficie blanda de tu cuerpo. El abanico de aire
desplaza tu sudor como lo hace la arena en la duna. Quisiera observar la
cristalina gota que asciende imperceptible por tus muslos hasta desaparecer
fundida en otra para mantener tu piel mojada ante mis ojos.
La habitación es clara, la
luz bate el calor y su espuma se desperdiga del mismo modo que los sueños en un
cuento. Afuera está el mar, está la vida, y sin embargo yo, aquí, lo tengo
todo. Se abandonan las sábanas, se derriten cama abajo. Con el soplo circular
nos llega un olor a mundo, a principio. Así esperamos, con nuestras pieles
enlazadas, la caricia del húmedo suspiro cenital.
Etiquetas:
calor,
habitación,
llanura,
ventilador
martes, 30 de julio de 2013
En el camino
No puedo enviarte el
sonido del viento en los árboles; solo puedo indicarte que es un velo blanco
enredándose en el aire.
Tampoco te puedo llevar el olor a miel de los almendros en flor, pero no sé cómo al respirarlo te inhalo como si fueras el aroma de las hadas del invierno.
Se me entremezclan los recuerdos y las sensaciones igual que juguetes en el desván, y tú te me acercas con la misma nostalgia de luz que tienen las estrellas.
domingo, 21 de julio de 2013
Nochevieja en Roma
Era invierno y el frío levantaba de las
luces sus colores. La fiesta
inundó por un rato la escalera
regia.
Las personas, como
trazos azules, rojos, blancos o amarillos, se mecían entre grandes y pequeñas en
brazos de la distancia.
La iglesia coronaba la estampa con las
perlas de sus focos y la aureola de
sus cúpulas, a la manera de las diademas imperiales. En el otro extremo, al
final de la gran lengua, como palabra
escapada, la fuente no se cansó de manar agua encendida.
lunes, 8 de julio de 2013
Debajo del agua
Danza, música subacuática.
Láminas de mercurio blando cobijan las ondas que se suceden sumergidas.
Nado, y veo los pies
inmóviles que una sirena perdió, y a viejos lobos de mar al despreocupado encuentro
de sus galeones hundidos.
Ruedo ingrávida bajo un
techo líquido, plateado. Es el momento azul. De entre las burbujas soy la
mayor, y también la más opaca. Las otras ascienden rápidas y desaparecen. Yo
permanezco.
Al fin sondeo el fondo y
me extiendo. Es hora de salir. Fuera, el mundo exterior está seco, suenan las
pisadas y se escurre la piel: ya no queda misterio.
viernes, 28 de junio de 2013
Fuegos artificiales
En la oscuridad los ojos
sonríen. Encogidos de expectación, parecemos niños esperamos el regalo.
La noche, de negro lujo, abre
el envoltorio de terciopelo donde guardó las luces.
Los cohetes se escabullen
entre indefinidos dedos y se expanden. Saltan
como locos; a veces consiguen ordenarse y nos dan un respiro.
Dejan un tejido de humo que
molesta a la elegante noche, pero pronto se abren de nuevo boquetes de luz en
el cielo. Aturden los oídos, nos dejan boquiabiertos unos colores brillantes porque
sabemos, sin darnos cuenta, que sólo en este momento existen las hadas.
A veces se nos escurre una lágrima.
A veces se nos escurre una lágrima.
Se escapa una exclamación y
todos estamos juntos y emocionados, sin mirarnos; quizá los enamorados se
estrechen más en su abrazo.
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